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Se presentó la poesía de Aurelio González Ovies en la Biblioteca Municipal de San Miguel de Allende – México

Ayer se presentó la poesía del poeta asturiano Aurelio González Ovies en la Biblioteca Municipal de San Miguel de Allende

Comparto en este espacio la reseña publicada por la escritora María García Esperón:

El poeta que viene del Norte en el corazón de México

El miércoles 7 de marzo de 2012, un grupo de personas se reunieron en la Biblioteca Municipal de la ciudad de San Miguel de Allende -que ha sido nombrada “corazón de México”-  en torno de la palabra del creador asturiano Aurelio González Ovies, el poeta que viene del Norte.

La coordinación a cargo de Jesús Rodríguez fue impecable, en  una pantalla  se proyectaron videos de los poemas de Aurelio, lo que fue creando un ambiente muy especial.

La lectura colectiva se tiñó de emociones y de poéticos imprevistos y a petición de quienes habían escuchado el poema ANUNCIO POR PALABRAS en TV4, aunque no contábamos con ese poema impreso, se procedió a buscarlo en Internet y en segundos se encontró la versión que realizara nuestra amiga argentina Alejandra Moglia hace más de un año. El poema fue impreso y hecho suyo por todos, en particular por una joven que había llegado a la biblioteca por casualidad y que hizo suyo el verso “con el inmenso encanto de lo que no se espera”.

Pero todos sin excepción aceptaron abordar este barco  de palabras y adentrarse en el mar de una poesía poderosa y sencilla, honda, original y originante, en ese recinto dedicado a los libros de la ciudad de San Miguel de Allende, corazón de un México que renace. 

FUENTE

Voz y Mirada

Presentación de la poesía de Aurelio González Ovies en la Biblioteca Pública Municipal de San Miguel de Allende – México

El próximo 7 de marzo a las 17 hs., la Biblioteca Pública Municipal de San Miguel de Allende (México) y la escritora María García Esperón presentarán la obra del poeta asturiano Aurelio González Ovies.

La presentación se llevará adelante en el marco del programa Miércoles de Poesía: el goce de leer.

La entrada es libre.

FUENTE

La poesía de Aurelio González Ovies en la Biblioteca Municipal de San Miguel de Allende. En: Blog de María García Esperón.

Y la luz de silencio se hizo en Oviedo y en Gijón

Ramón García Mateos, Eusebio Ruiz y Susana Tejedor en la Librería Cervantes de Oviedo

Quien toca este libro toca a un hombre
Walt Whitman

 En la Librería Cervantes de Oviedo, el poeta asturiano Eusebio Ruiz presentó su poemario Luz de silencio para luego partir hacia Gijón y sus Encuentros Poéticos. En ambas ocasiones la tersa palabra de Eusebio cautivó a los asistentes e hizo la felicidad de sus muchos amigos que acudieron a la vera de su poesía para vivir este sueño en plenilunio.

Arropado por la imponente y generosa presencia poética de Ramón García Mateos y por el alma grande de Antonio Merayo, Eusebio Ruiz hizo lo que mejor sabe: entregarse a torrentes a la belleza que lo permea desde siempre, a la amistad que lo constituye, a la luz que lo filtra y al silencio que le ha dado sus palabras.

Querido por todos, de todos amigo, amante entregado de la poesía que le acaricia en plata los cabellos y le pone oro en la sonrisa, Eusebio no ha escrito un libro solamente, sino que se ha escrito en él por completo, de tal modo que quien toque Luz de silencio, tocará, amoroso por entero, el corazón de un hombre.

-María García Esperón

FUENTE

Ansias, Frank Castell

I
Hasta los pájaros ansían libertad. No por la simpleza del vuelo, ni por la música del árbol. Están en el límite de su desesperanza, sin libertad ni espíritu. Son los pájaros los verdaderos signos de la soledad. Ellos me recuerdan el dolor.

II

Así de simples son los días, escribir, soñar, volver y volver a mi pasado, al seno de mi madre que llora por el hijo pródigo. No ansío esa libertad de oveja sin rebaño, ni cielo, ni música, porque los pájaros, dibujos de mi muerte, permiten que el futuro asome en el silencio. Hay estaciones limpias donde los pájaros buscan esa franja etérea, pero todo es una parodia, un amuleto falso que se diluye en el color fino y desolado de la libertad.

(c) Frank Castell

Recita María García Esperón

Frank Castell

Sobre Frank Castell:

Franz Kafka, William Ospina

Padre, le digo, dame tres granos de cebada para despertar al
durmiente.
Pero mi padre no responde:
es un enorme jinete de bronce, alto sobre colinas y sinagogas.
Madre, le digo, aparta tanta niebla,
muéstrame un rostro dulce, del que broten palabras ingenuas.
Pero ella se ha perdido por los callejones de piedra
y sólo encuentro en el espejo sus ojos inmensos.
Abuelo, digo entonces, ya no luches más con el ángel,
ven a contarme historias junto al fuego, mientras se hiela el Elba.
Pero el viejo me mira con ojos ausentes, y comprendo
que no es éste mi abuelo sino un viejo gitano que quiere venderme
un recuerdo.
Hermana, bella hermana, le digo,
toma mi mano que está oscuro en esta casa inmensa.
Pero a mi lado pasa una condesa polaca monumental y arrogante
y se escucha un violín, y se cierra una puerta.
Hermano, digo, qué bello cabalgas sobre el potro de madera y
de laca,
¿hacia dónde nos llevan estas tardes inciertas?
Pero él es sólo una imagen, una gris fotografía en mis manos,
y a lo lejos, atroces, los cañones resuenan.
Goethe, le digo, cántame una canción romana,
haz que yo sienta en mi corazón esta antigua tristeza.
Pero la tumba calla y sobre ella vuelan grises palomas
y no puedo abrir este libro porque sus páginas son de ceniza.
Milena, digo luego, tal vez tú puedas finalmente salvarme,
dime que soy de carne y de sangre, que esto que me atenaza es un deseo
Pero ella se afantasma entre miles de seres escuálidos
y apenas si percibo dos llamas que se apagan muy lejos.

¿Entonces es delirio todo esto? ¿A quién puedo llamar que me
salve?
Su reino es de este mundo. Todos están aceptados y absueltos.
Son demasiado humanos, son demasiado justos,
y yo no logro hablarles con mi estruendo de élitros.
y no aprendí a cruzar las puertas,
y no sé defenderme.

Si ves dos grises ojos de gato en la gótica noche de Praga
comprenderás que temo morir si me duermo.
Si oyes una canción en la gótica noche de Praga
comprenderás que intento saber dónde me encuentro.
Si oyes un corazón en la gótica noche de Praga
comprenderás quién sostiene todo este sueño.

William Ospina